Castillo de arena en la playa

Deberes para las vacaciones 1


Esta semana viene marcada por el inicio de las vacaciones escolares: las niñas y niños del segundo ciclo de infantil, primaria y secundaria finalizan el curso. No sucede así con el primer ciclo de infantil (0 a 3 años), pero de forma tácita se presenta un punto de inflexión dado por una situación social: si los hermanos mayores se quedan en casa ( vacaciones de padres, colonias urbanas, abuelos…), el pequeño también. Así se nota una bajada de asistencia a clase en este ciclo coincidiendo con las vacaciones de los ciclos superiores.

Es tiempo de despedidas y  de recomendaciones estivales:

“Que te diviertas”

“Quítale el pañal ahora con el calorcito”

“A ver si come más fruta”

“En septiembre sin chupete”

Hace un año leí una carta  que una maestra mandaba a los padres como despedida del curso, con unas recomendaciones estivales a modo de deberes para las vacaciones; para que sus alumnos afrontaran el nuevo curso con las tareas hechas. De una manera muy sutil ofrece una serie de prácticas que poco a poco van trabajando todas y cada una de las inteligencias para que durante el verano “no se nos olviden”. Sobre todo me gusta de qué forma ha diseñado el trabajo de la inteligencia emocional, muchas veces olvidada por dar prioridad a logros “académicos”. En esta carta se incluye uno de los mejores consejos para la labor docente que he leído:

No es necesario hacer grandes cosas, basta con detenerse en  pequeñas actividades cotidianas y dedicarles un poquito de  atención y tiempo…

Os dejo la transcripción entera de la carta:

Papá, mamá…este verano… si paseamos juntos de la mano y habláis conmigo de lo que vemos en  nuestro paseo, estaré trabajando mi capacidad de adecuar mi  movimiento al vuestro y mi capacidad de fijarme en los pequeños  detalles, centraré mi atención y, además…me sentiré feliz.

Si pinto caminitos con un palo en la arena o recojo piedrecitas de  colores en la playa o me esfuerzo en abrir el envoltorio de mi helado,  estaré trabajando mis deditos, mi motricidad fina, y además…me  sentiré feliz.

Si os ayudo a hacer la lista de la compra mirando catálogos de  alimentos o me encargáis buscar la leche en el supermercado, estaré  leyendo las imágenes y sentando las bases de mi futura  lectoescritura, y además…me sentiré feliz

Si jugamos juntos a pasarnos la pelota, echamos una carrera, nos  tiramos por el tobogán o paseamos en bici estaré trabajando la  coordinación de mis ojos, pies y manos, y además…me sentiré feliz.

Si nos hacemos fotos y luego juntos las ordenamos en un álbum,  estaré trabajando mi orientación temporal, y además…me sentiré  feliz

Si me encargo de una tarea, la misma todos los días, estaré  trabajando mi constancia y responsabilidad, y además…me sentiré  feliz

Si cuento los tenedores al poner la mesa, os ayudo a emparejar  calcetines o separo y ordeno mi ropa interior, estaré trabajando mi  capacidad matemática, y además…me sentiré feliz

No es necesario hacer grandes cosas, basta con detenerse en  pequeñas actividades cotidianas y dedicarles un poquito de  atención y tiempo y tendremos los mejores “deberes” para las  vacaciones.

¡¡Disfrutad juntos!!

 

Gracias a su autora: Rosa Fernández Iruretagoyena, maestra de infantil, por dar su permiso y compartir esta genialidad con nosotr@s.

 


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Un comentario en “Deberes para las vacaciones